sábado, 20 de abril de 2013


La Tenacidad poética de Luz del Carmen Arrese Pacherres.

Escribe: Ricardo Musse Carrasco

I. Biografía esclarecedora.

 

      Luz del Carmen Arrese Pacherres inició su público derrotero literario cuando en Sullana, su ciudad natal, (provincia piurana al norte del Perú, depositaria de un frondoso valle del Chira, humedecido por las ubérrimas aguas de un río milenario), el discurrir poético sólo le cabía desembocar hacia los cauces de su propia e insular redención.

 

       En esos años –y también en los siguientes- no existía, en el entorno, la sensibilidad propicia para acoger sus realizaciones versísticas; tan es así que éstas no son reseñadas en las efemérides periodísticas de la época. No obstante, esta mujer –con las hormonas bien puestas- con una firme decisión, siendo leal a sus escriturales impulsos, siguió escribiendo en medio de la más inmisericorde indolencia, silenciada por la más absoluta indiferencia, sólo tenazmente aferrada a sus evolutivos versos.

 

               Luz del Carmen Arrese Pacherres -dentro de su progresiva modulación estilística- nos ha ofrendado, primero, un costumbrismo ancestral; después, un sintetismo dérmico hasta desembocar, finalmente, hacia enternecedoras composiciones infantiles.

 

               Esta poeta sullanera ha cumplido, admirablemente, 40 años en el devenir poético (su primer poemario “Poesía, prosa y nada” lo publicó en 1 967), pero ahora sí con el reconocimiento ciudadano a su obra. Luz del Carmen Arrese Pacherres está consagrada a perennizarse, eternamente, dentro del universo de nuestra infinita gratitud. He aquí, pues, el mejor homenaje a su trayectoria, interpretando –con crítica reverencial- ese libro que representa la estética culminación de su largo y esforzado derrotero poético: El “Retorno de los latidos” (1 996).

 

II. La sensibilidad dérmica: Fundamentos del sintetismo poético del

 

    “Retorno de los latidos”.

 

   Un oleaje de esencias se agita cuando fondeamos el cuerpo hermenéutico en las sustancias poéticas.

 

   La poética de Carmen Arrese está acordonada por una actitud centrípeta. Su poética se dirige muchas veces hacia el centro de sus vivencias retrospectivas. Para Carmen Arrese el pasado significa intuir las continuas pérdidas padecidas por el hombre. No olvidemos que la nostalgia es una densa sensación depositada dentro de una angustiosa limitación frustrante:

 

“Lluvias de recuerdos

 se enfrían en el alma

 y nuestro llanto

 se estrella en las ausencias

 como los confines nebulosos

 se atropellan y acumulan”.

 

                              (Imágenes).

 

Y porque se vive con una angustia eterna, el perecer es el intuitivo estremecimiento temático de toda poética. Entonces el ser humano se afana en revivir (¿o buscar?) lo que ha dejado de ser, a fin de restaurarlo (¿o reexperimentarlo?):

 

“Pájaro del otoño

que triste

busca la primavera

 y ya no existe

 más que en su corazón”.

 

                    (Imágenes).

 

   Palpitan aquí ondulaciones poemáticas que Carmen Arrese titula Imágenes, porque en el trasfondo de cada ser humano late una constelación de imágenes producto, en parte, de la herencia colectiva inconsciente y de las propias experiencias que pretendemos extraviar pero que, ahí, están insepultas:

 

“Voy diseñando las sombras del olvido

la añeja tradición de humo y barro

que envolvente me convence y me persuade”.

 

                        (Imágenes).

 

 

 

   Es un enjuiciamiento muy particular definir la poética de Carmen Arrese como dérmica. Su poesía se vasculariza con su subjetividad. Ella se repliega hacia sí misma para suministrarse el esencial alimento poético. Es decir, para exteriorizar sus formas versísticas Carmen Arrese se interna en sus fueros internos (dérmicos) ya que allí laten sus sentimientos y frustraciones:

 

“Tu sonrisa

se mece

 en mi alma

como lágrimas traviesas

que no ha querido

brotar”

 

       (Abril de almendros).

 La poesía de Carmen Arrese está dotada de una matriz desoladora. Carmen Arrese formula una concepción de predeterminismo óntico:

 

“Cabalgué en la tristeza

del desamor

por largos senderos

fueron pocos los atajos y recodos

que me enseñó el amor”.

 

        (Ritos y manías).

 

  Es verdad: la soledad también allana la soberanía poética. Psicológicamente, la soledad es una sensación polarizante. El primer polo existencial nos conduce a la desestructuración del aparato mental, pues determina el colapso de los vehículos significativos. Y la otra tendencia nos encauza a la salida de la creación. El espíritu de Carmen Arrese se encuentra hospedado en el segundo polo vital. Ella ha encontrado una salida creadora a esta terrible condición humana.

 La soledad que poetiza Carmen Arrese es sentida como sensación inmanente, como vibración perenne de una fontana dérmica esencial:

 

“Noche que te has quedado

soñando con los amores del día

sobre los cerros y el aire

entre el diálogo de estrellas

y el sueño de los pájaros nocturnos

noche sin calma

con los dedos apretados

ábreme tus puertas

para hacernos compañía”.

 

      Juzgo propicio tramitar meditaciones profundas sobre el mejor logro poético gestionado por Carmen Arrese: Su gran capacidad para contraer versísticamente sentimientos y sensaciones que, en las interioridades dérmicas, se explayan inconteniblemente. Compendiar la desbordante subjetividad es labor de una especial sensibilidad. Pues, las palabras presionan por situarse en un contexto determinado. Las palabras se resisten a morir en la impronunciabilidad. A veces las palabras quieren gobernar al artista. Domar a las palabras, para que acepten su contingencia y situación, es la virtud estética de Carmen Arrese. Dichos repliegues poemáticos son la expresión artística de un sintetismo literario. A continuación textualizamos una muestra de estas sanguíneas contracciones poéticas:

 

“Soledad / que se aumenta

 como la sombra / a las doce/

 una sierpe que se estira”.

 

 

 

            Carmen Arrese nos confiere la potestad de extender su breve poema en la cinética ondulación que nos deja el verso colofónico (“una sierpe que se estira”). Con la siguiente reverberación intimista, contraída estructuralmente, es facultativo conmovernos:

 

“De vez en cuando

 

un cactus se disfraza con mi piel

 

y un colibrí arranca

 

una a una las espinas

 

de mis miedos”.

 

        (Imágenes).

 

Y la siguiente donde centellea, una vez más, un inextinguible anhelo dérmico. Una ontología de búsqueda de las esencias:

 

                                  “Debe haber en el universo

algún planeta donde

residen, se encuentran,

 descansan

promesas, ósculos, suspiros

 para que de vez en cuando

los vayamos a buscar”.

 

               Carmen Arrese ha entrado a una etapa decisiva en su proceso poético. Producto de sus búsquedas personales arriba a la certidumbre de que los años se configuran de todas maneras tegumentariamente. El tiempo nos va devastando. Y nos convoca a depositar la trastemporalidad en nuestra existencia. Esos plegamientos inevitables han colonizado las zonas epiteliales de Carmen Arrese. La poeta debe, pues, aflorar de su fondo dérmico especies subjetivas para ensanchar su panorama existencial, para extender su continente vital:

 

“He viajado

 

por la ruta

 

pérmica

 

de mi propia

 

mano.

 

recién hoy

la siento

 cuando pienso”.

 

                    (Voy al siglo XXI)

 La poesía nos permite solubilizarnos con la eternidad. Y la profunda moralidad de los auténticos artistas significa desutopizar los sueños –y esto es lo que hace nuestra querida poeta- contribuyendo a su materialización ecuménica, instaurando la bendita tiranía de la igualdad y justicia social en el universo de los hombres. R. Musse C.






CARMEN ARRESE

                   “Entre las escritoras de prestigio de hoy, existe una que pasó a la modernidad,  ella es Luz del Carmen Arrese Pacherres.  La poesía es su medio de expresión por excelencia, atracción que suele suscitar toda vivencia especial.  Ahora se aventura en la narrativa y no ha hecho sino empezar, una obstinación de la que anuncia dos entregas. Un desafío en el delicado terreno de la literatura”. Literatura de Piura

 “Su poesía es tersa y plena de ensoñación su perspectiva se torna brillante cuando percibe y bucea el alma, con gran poder de síntesis. Profesora de comunicación y literatura  muestra la cristalería de su universo poético  producto del trabajo y la observación”. José Vargas Rodríguez - Casa del poeta del Perú

 “Escritora que evoluciona en creatividad, lenguaje y originalidad innovadora. Promotora cultural y social. Coordinadora activa de instituciones. Ex teniente gobernadora. Fue candidata al Congreso de la República. Autora de la letra del Himno a la Beneficencia.  Actual directora y editora del periódico “Centenario” y profesora de Teatro en Essalud. Carmen Arrese se ha ido afianzando como una de las escritoras más reconocidas como vienen a demostrar las publicaciones “Poesía Prosa y Nada” (1967). “Campos Negros” (1968). “Libreta de Notas” (1969) sus primeras obras. “Retorno de los Latidos” (1999) obra que fue acogida con enorme éxito por la crítica profesional y los poetas. “Silbando Lunas” “Palabra de Capullanas”  (2000) “Lista de Espera” (2000). “Dixi (2001)”. Literatura Infantil: “Paca Guaraca”, “Canicas de Papel” “Memorias & Lienzos de Luz-es” (2011). Sigue publicando cuentos,  artículos en diversas revistas, guías y diarios. Figura en numerosas antologías nacionales e internacionales.

                       Por eso la dirección Provincial de Cultura del Azuay (Ecuador)  Invitó a Luz del Carmen  en representación del Perú al Festival Binacional en Homenaje a la Mujer en su mes de aniversario. Disertó con el tema “Todo sobre la mujer  en la literatura Latino Americana”  exposición central del evento. Luego la Unión hispanoamericana de Escritores-UHE y la Dirección del Museo de los Metales le otorgaron una placa y diploma de reconocimiento por su destacada y valiosa trayectoria cultural a favor de los pueblos. En la ciudad de Loja el “Consejo Nacional Todas las Sangres” le otorgó la medalla de honor “José María Arguedas” en el Congreso Binacional de Letras, Artes y Ecología. Diploma y Medalla Centenaria. La gobernación de Salta-Argentina en merecido reconocimiento por su trayectoria la distingue con  un diploma. Antes ya fue galardonada con Diploma y Medalla de Honor por la Municipalidad de Sullana, lugar donde nació y radica actualmente”.

jueves, 21 de febrero de 2013

sábado, 17 de noviembre de 2012

Homenaje al Compositor Don Pedro Miguel Arrese Arisméndiz

 

 
CENTENARIO DEL NACIMIENTO Y VEINTICINCO DE SU MUERTE DEL COMPOSITOR
DON PEDRO MIGUEL ARRESE ARISMÉNDIZ
Escribe: Luz del Carmen Arrese Pacherres
 La Bohemia de Pedro Miguel Arrese Arisméndiz
El cantor, compositor y guitarrista  Don Pedro Miguel Arrese se ha mudado para siempre a mi  Sullana, donde recrear, quiere todas sus composiciones. Músico, compositor innato de las versiones inspiradas en amores. Viajero incansable de lecturas por días y noches de las ciudades,  la vida que lo ha recorrido, por sus bohemios años y, quiere hacer recuento como rosario de múltiples experiencias vividas muy a su manera.
Acaba de cumplir cien años y ya está tocando sus valses y marineras, tonderos, polkas y hasta huainos, por allí algún pasillo para todos sus quereres. En bares y restaurantes, en peñas y grandes salones y en humildes chichería.
Discrepancias por el lugar de nacimiento
Siendo la familia Arisméndiz natural de Amotape y Tamarindo, remotos pueblos aislados, hay quienes se  atreven afirmar que don  Pedro Miguel habría nacido en Tamarindo e inscrito en Piura.
 Pero: En la partida número 207 figura que un 27 de marzo se presentó ante Registros del Estado Civil  del concejo provincial de Piura el panadero Teodoro Muñoz  domiciliado en la calle de Loreto  y registró a Pedro Miguel  como hijo legítimo de Miguel Arrese de profesión herrero y de doña Juana Gurméndiz siendo alcalde Augusto González . Con fecha del 13 de enero de 1947  mediante una rectificación el juez Dr. Alberto Ugarte Bartón ordena se rectifique en la partida el apellido materno es Arisméndiz y no Gurméndiz como equivocadamente aparecía escrito.
 Entonces, Pedro Miguel nacido en la Mangachería Piurana, un 27 de marzo de gloriosas épocas del año 1912, hijo de un herrero-mecánico trashumante Miguel Arrese Espinoza. Descendiente de una de las más encumbradas familias latifundistas y de Juana Isabel Arisméndiz Solís dedicada a las tareas del hogar. Estudió en el colegio Salesiano y en la preparatoria en los  (Catetos).
 En su currículum apunta, cientos  de triunfos, trofeos, medallas, cántaros y diplomas. Suficientes reconocimientos como para convencer rápidamente de su entrega a la guitarra, que es bien merecido su sitial de honor en la historia de la música peruana.
En junio de 1947 el Concejo Provincial de Sullana autorizó su presentación como Director de “Los Bohemios Sullanenses” en el concurso nacional de música criolla en las pampas de Amancaes de Lima con sus propias composiciones donde obtuvieron el segundo premio a nivel nacional. Destacaron los valses “Alma Mía”, “Desesperación”, la polka “La Sullanerita” y la marinera “China Coqueta”.
En junio de 1952 nuevamente el concejo municipal de Sullana lo pone enfrente de una embajada cultural. Un total de doce integrantes, con pareja de baile para presentar en Amancaes de Lima y conseguir esta vez el primer premio  con el éxito de “Así es mi tierra”, el vals “Celos” , la polka “La Sirena”  la marinera “Se Acabó la Pena” y “La Herida de mi Puente” precedida por la triste “Mi Sullana”
Toda la vida tocando y viviendo del arte, viajero rodeado de innumerables amigos. El propio Adrián Flores nos cuenta de sus avatares y cuitas. Para Pedro Miguel se escribe una inmemorable historia.
Con la sencillez de quien explica donde ha pasado estos últimos años cuenta:
“Me Enamoré de Carmen Gallo Guevara y le compuse “Alma Mía” no se si tendrá otra Carmen el iqueño Carlos Alberto Rubianes que quiso robar mi tema, He tenido la ocasión de escuchar mi vals y tanto su música como su letra publicada en cancioneros ha sido mañosamente adulterada pensando quizás burlar con mas facilidad un derecho innegable. Ya el fuero Judicial  se encargó que me lo devolvieran. "Alma Mía un vals que dio la vuelta al mundo". Como así se lee en los titulares de los  periódicos.
 Alma Mía
Poema convertido en vals con el título de "Carmen Mía" inspirado en el amor que Pedro Miguel por Carmen María Gallo, su esposa.   Fue ella mismo quien rebautizó el vals con "Alma Mía”.  Canción que tantas satisfacciones dieron al compositor, grabada en muchos idiomas y en diferentes ritmos. Alma mía nace el 5 de noviembre de 1933.
En Manizales, Colombia, la señora  Luisa Tizón de Villegas, peruana quien radicaba en esa ciudad la que advirtió al compositor el cambio de ritmo, después de un reclamo y llegó a un acuerdo, tornar  el vals a ritmo caribeño, acreditándole su autoría.
 Fue la propia Alicia Maguiña, por ese entonces directora de APDAYC  quien se encargó de reconocer la autoría a Pedro Miguel  del vals "Alma mía" usurpado por Rubianes, el 27 de Agosto de 1984, después del fallo del fuero jurídico.
 
Versión original  de Alma Mía
Canción con la que se le identifica, además de "Desesperación"
El día que me olvides alma mía,
no sé si subsistiré a mi pesar,
al verme solo triste y olvidado,
mi vida haría yo arrancar.
Hay penas que se sufren con resignación.
 
Hay golpes que el destino da sin compasión;
pero cuando se pierde ay un cariño,
no hay nada que iguale este dolor.
Eres tú sola mi fe.
Mi vida toda te entregué.
El amor que me inspiraste,
es el más bello mujer.
Si los lazos que nos unen
se llegaran a romper,
que se acabe ahora mismo
la existencia de nuestro ser.
"Me vine para Sullana porque me gusta mucho su valle, el río, la chicha en poto, la jarana. Porque soy muy amante del verde color en el valle de hermosas Capullanas, del calor, del afecto, de su gente, del estilo de sus ranchos, es que no puedo callar que me siento sullanero. Porque, como me decía Miguel Correa, Rafael Otero y Riofrío, Sullana también es piurana”.
Además, en Sullana nacen mis hijos Pedro Miguel, María Adela, Juana Isabel, Pedro Enrique; (Pedro Enrique uno de sus hijos –con un gran parecido físico– tocaba la guitarra y cantaba los valses de su padre, con potente voz y con mucho criollismo norteño) fijé mi hogar, mi ramada. Mientras repasa rápidamente sitios en los que ha trabajado y vivido. Hacienda San Jacinto, la de Mallares y en la compañía irrigadora de Catacaos, en la estación Ford fui mecánico, inspector de la municipalidad de Sullana, Maestro de obra en la base aérea de Chiclayo, empleado en la hacienda de vinos Ocucaje de Chiclayo, Policía municipal, Almacenero en la fábrica de aceite y de jabón San Ramón de Sullana, Inspector en los trabajos del canal limítrofe Perú-Ecuador, regente del colegio industrial N°33 de Sullana.
Yo siempre preferí el norte. He vivido en Talara cuando era joven, estuve un año y medio o dos, trabajando como obrero  hasta que se produjo un reclamo contra la "International Petroleum Company". Los hechos se desarrollaron de una manera sangrienta, “El 13 de junio de 1931 la zona petrolera (Pariñas) fue violentamente sacudida por una huelga general de trabajadores que la tiranía de la época ordenó reprimir a sangre y fuego.
Soldados armados de fusiles y metralletas dispararon contra los trabajadores huelguistas, produciendo una matanza general; decenas cayeron acribilladas, pero la resistencia de los trabajadores se mantenía incólume.
 
Pedro Miguel era a la sazón Secretario General de Trabajadores de Negritos, un hombre importante en el movimiento que tuvo entre sus mártires a Alejandro Taboada. Arrese Arisméndiz, de apenas 19 años de edad, con Juan Hoyos, Romualdo Cornejo, Julio Jorge Delgado (Secretario general de la federación) Samuel Benítez y otros se refugiaron en casa de un allegado a la IPC de apellido Mogollón.
La policía ni remotamente imaginó, que podrían estar en el lugar mencionado. No sospecharon que Mogollón con un alto cargo en la compañía podría haber dado refugio a los insubordinados. Pedro Miguel y los otros abandonan el refugio apenas informados de la calma, tomaron diferentes rumbos. Arrese fue a vivir por un tiempo a Zapotal (Paita) donde conoció a Carmen, de la que se enamora, a quien dedica “Carmen Mía” y con quien contrae matrimonio. Escapando de la persecución se convenció de que el canto y  la música era lo mejor para olvidar los malos ratos vividos.
Pedro Miguel en la Literatura
“Nicomedes Santa Cruz, alude así este episodio:
 “Talara, no digas "yes", Mira al mundo cara a cara; soporta tu desnudez  y no digas "yes", Talara”.
 
Pedro Miguel Arrese Arisméndiz, con apenas diecinueve años, secretario general del sindicato de Obreros Petroleros de Negritos, conocido como “Alma Mía” en la novela “Jijuneta y Alma Mía” del escritor Víctor Borrero Vargas, forjó no solo su presencia  en la música popular peruana sino también en la literatura. Jamás imaginó que ese poema con cierto tinte vallejiano dedicado a su esposa Carmen María Gallo Guevara, su musa y esposa podría ser protagonista de una novela que marca una época en la historia sindical de Talara y por ende del Perú.  Que servirá de ejemplo para ir agregando cada vez mas aportes y recrear en su totalidad los acontecimientos verdaderos de esta heroica lucha donde Alejandro Dumas Taboada Crisanto y muchos dirigentes fueron asesinados. Autor y protagonistas están esperando de nuestras investigaciones nuevas páginas literarias e históricas.
    
Inicio de la bohemia
Cuando se hace referencia a un determinado modo de vida de ciertos sectores socio-culturales discrepantes con el estilo tradicional de la sociedad burguesa, artística e intelectual, llamamos bohemia, término que usó en su obra Murger.
“Pues una vida aventurera y sobre todo bohemia  provinciana como, un artista que vive libre. No he tenido manager que me hiciera ganar fortunas, si no me gustaba un sitio me retiraba. Así de simple, así de fácil. No se puede pretender ser informal y exigir que la gente conmigo sea formal, pero es más interesante así. Además  hoy cumplo 1oo años, no voy a cambiar ya.  Me invade la nostalgia, digo la bohemia, que gran parte de los artistas llevamos. Nos gusta vivir el momento. Me importa bastante el pasado, mucho el presente y nada el futuro”. Un despreocupado artista que toca  mejor cuando no le pagan.
Pedro Miguel cuenta que aprendió a tocar la guitarra viajando y escuchando música, practicando una y otra vez la guitarra que le prestaban amigos, escuchando discos de intérpretes cubanos, mexicanos y peruanos de carbón y de vinilo. Había que escucharlos hasta poder memorizarlos, sin posibilidad de grabarlos. Por aquel entonces surgieron en Sullana destacadas cantantes del acervo criollo;  la precoz  Marthita Cruz Zapata quien grabara cerca de cincuenta discos, entre ellos muchos temas de Pedro Miguel.
“No estudié música, fui un autodidacta  y por la lectura, aprendí géneros y estilos regionales, decidí copiar todo lo que al oído me susurraban mis musas. Empecé mi carrera musical en 1944 como cantautor y músico. Luego, formé conjuntos, pero sobre todo la pasé rasgando cuerdas. Animaba cantando acompañado de mi banjo o de mi guitarra en Piura y por temporadas en los barrios criollos de la Lima jaranera.
Ahora recogen en mis memorias una vida reunida en 175 canciones, y siempre haciendo las cosas a mi manera.
Un lugar silencioso, el cementerio San José de Sullana junto a su esposa y su madre, un lugar elegido para que Pedro Miguel Arrese Arisméndiz descanse entre sus recuerdos que empezarán cada aniversario el 27  Marzo o  el 10 de Noviembre como el día de hoy.
 
Su fallecimiento el 10 de noviembre de 1987. A pesar de muerto dejó sus canciones para elogiar a su Sullana querida por siempre y hasta siempre.  Escritora: Carmen Arrese Pacherres
 
Nota de prensa: Homenaje Póstumo a Pedro Miguel Arrese por su centenario de su natalicio
Recordando el centenario de natalicio y veinticinco de fallecido del compositor Arrese con misa y romería. Luego en el salón de actos, Carlos A Salaverry,  en sesión solemne, se entregó una resolución de alcaldía a familiares del compositor, con el ofrecimiento de mandar a fabricar un busto de Arrese para engalanar el parque de la música. La semblanza de Pedro Miguel a cargo de la escritora Carmen Arrese Pacherres, la proyección de una secuencia fotográfica recordando pasajes vividos, además de una exposición de sus trofeos, diplomas, y banjo del compositor.  Las autoridades ediles y público asistente, brindaron por el centenario de su natalicio.  Sesión transformada en peña, para celebrar con alegría al emérito compositor, que sigue animando la jarana piurana. Los nietos del bardo Seclén-Arrese. Músicos, cantantes y compositores piuranos (Hernán Robles, Cortez,  Pocha del Castillo, Vicky Velasco, el maestro Ojeda, Lucho León, muchos integrantes presidentes de instituciones como asociación de músicos Genaro Bereche y Santa Cecilia), se suman, para entre valses, tonderos y marineras norteñas rendir homenaje a este gran representante orgullo de la música peruana. “Centenario” Sullana 10 de Noviembre del 2012.



 
 


 

 

 

 

 



 

jueves, 1 de julio de 2010


Del libro "Retorno de los Latidos" de Carmen Arrese P.

Parte I:

 

(Síntesis del Avatar y del Jolgorio)

 

MIMETISMO

 

De vez en cuando

un cactus

se disfraza

con mi piel,

y un colibrí

arranca,

una a una

las espinas

de mis miedos.

 

LETANÍA

 

Casi siempre

mi sonrisa

más tierna

nace de mi piel

y crece en tus ojos.

 

IMPETRA

 

Volver a existir

es poder

reencontrarme

con mi viejo canto

de sirena

en el domo dulce

de tus pensamientos.

 

AUSENCIA

 

Los verbos en blanco

que te escribo a esta horas

durmiendo de mis besos,

mientras tu

inconsciente viaja

ajeno a este sentimiento

que ama

tu latido.

 

ESCAPE

 

Me fugué por las líneas

que circundan

figuras, formas, colores,

por túneles ilimitados.

Me fugué

en un transporte de espacio

entre jornadas y razones

entre cumbres y llanura,

entre el vacío y la nada.

Con la fatiga del viento

y el cansancio del ruido

me fugué casi a lo eterno

desprendiéndome en esperma.

 

Del libro "Memorias & Lienzos de Luz-es”

 

¿Qué primer pensamiento nos disparó la vida

no recuerdo, las heridas ven, oyen, respiran

pero no callan, lo sé, almacenando siempre otros

escritos para no olvidar acariciarlos.

Se que no estoy en ti

voy a ponerle un cascabel

a tu atención para llamar tu corazón.

...

Ay cosas que perdí

para siempre

sin embargo entre lienzos

me tocan y estremecen

...

Aquí estoy desnuda

quitándome los inviernos de encima

inventando el fuego.

...

Con que rima muerte

todavía

por favor con suerte

que no me encuentre.

...qué forma geométrica tiene?

te llegó la misiva.

Acaso como por la aguja meto

el hilo de la vida.

¿Por qué otra parte?

Me ensarto si al doblar la esquina

fugara en un micro colectivo

Pero por mis hoyos

la vida busca un lugar

por la necesidad respira,

de unas pocas letras fluye

por la ira que zumba al oído

oye, oye, goza.

...

Entonces bailaremos a tu ritmo

aprendiendo ajenos pasos

con zapatos del cansancio.

...

Puedo cargar sobre mis hombros

los muslos locos de la emoción

refugio de poesía

cómplice nacida en la penumbra

Puedo cargar una ventana

sus cotidianas formas azules

y los acusadores prejuicios

de mis vecinos.

...

La casa de mis sueños

es una realidad rodante

de muebles invisibles

lienzos históricos

laberintos de pasiones

ahí habitan

retratos y personas.

...